jueves, 31 de marzo de 2011

Prologo y primer capitulo



PRÓLOGO


Fulminando con mi mirada a aquel cielo lluvioso miré a mi antigua (ahora de nuevo) casa, seguía igual que siempre con sus paredes descolchadas con un color más gris que el blanco que debía haber sido y un tejado viejo.
Bienvenida a casa de Leah, me dije a mi misma y di un paso hacia la puerta y con un dramatico suspiro me interne en la casa y busqué a mi madre que se encontraba en la cocina junto a su marido y mi padrastro Charlie Swan.
_Leah,¡hija¡_dijo mi madre con los brazos abiertos.
Estaba peor de lo que me imaginaba,sus ojos estaban mas oscurecidos y apagados, su sonrisa era una debil mueca delo que realmente deberia haber sido y sus aarrugas se acentuaban por todo su envejecido rostro, desde que le habian diagnosticado el cáncer no había sido la misma persona, seguía siendo fuerte incluso más de lo que ya era pero sabia que era muy difícil.
_Hola mama, te he echado de menos, hola Charlie ¿que tal?_ dije abrazando a ambos.
Charlie llevaba casi dos décadas con mi madre, justo un año despues de la guerra con los chupasangres esos y una semana antes de mi huida como nómada por el mundo.
_¿Dónde esta Seth?_pregunté despues de la bienvenida y el cuestionario de mi vida hasta ahora.
_Oh, pues estará en el parque con Tatiana y los niños...No, espera está en casa de Emily y Sam..._ante la mención de estos últimos hice una mueca de dolor, hacia casi veinte años de ello y dolía como el primer dia, pero me recompuse antes de que mi madre lo notara, pareció no darse cuenta porque siguiendo hablándome._ya que están preparando una fiesta de cumpleaños sorpresa a su hijo mayor ¿sabes?_dijo en un susurro mirando hacia todos los lados como si estuviera contando el mayor secreto del mundo.
Sam habia tenido dos hijos, recordé, un hijo y una hija.
_¿Como se llamaba?
_William y la niña Luna
_Ah que original ¿de donde lo habran sacado?_dije con ironia, mi madre siguio como si no le hubiera dicho nada.
_Y pues eso, que William cumple 18 años. Cariño, pareces cansada, normal despues de tanto viaje, sube a tu cuarto ¿vale?
_Si mama_ le di un abrazo y subi con mis maletas hasta mi cuarto y me eche en la cama con los cascos de música puestos, mi último pensamiento antes de dormirme fue como cada dia de mi vida...para Sam.




CAPITULO 1: La familia de Seth


Estaba durmiendo cuando sentí que algo de gran peso se me caía encima haciéndome saltandome de golpe y atacar. Hasta que me di cuenta de que era mi hermano Seth, entonces le golpee más duro.
_Ah hermana tanto tiempo y me golpeas.
_Pedazo de imbécil, que querias ¿que me diera un infarto?_Chille dandole una colleja. Me levanté de golpe y le miré fijamente_ Pero hermano sabía que envejecías pero no tanto.
_¡Cállate¡_dijo riendo, pero la verdad era que tenia razon él era más joven que yo, pero mientras que yo seguía aparentando veintiuno, él aparentaba cada uno de sus treinta y cuatro años, tenia barba y alrededor de sus ojos habia patas de gallos y arrugas de tanto reír._Sabes que casi no me transfomo ya_me dijo.
Yo sabia porque tanto él como los demás querían envejecer a la vez que sus imprimaciones para vivir toda su vida y no sin ella.
Entonces Tatiana entró por la puerta con mis tres sobrinos a sus lados.
_¡Lili¡_me dijeron mi sobrino de diez años Alex, Carolina de quince años y Mini de cuatro años.
_Hey chicos os traje un regalo a cada uno ¿quereis verlos?.
_Siiii
_Aqui teneis_dije sacandolos de mi maleta.
_Eh y a mi_dijo Seth enfurruñandose y cruzando los brazos en su pecho, haciendo que los niños se rieran.
_Ahi ven aqui pequeñin_le conteste riendome y dandole otra caja a él y otra a Tatiana.
A Mini le traje cuatro peluches que adoraba, a Alex un coche teledirigido que segun el vendedor era lo último, a Carolina un vestido de noche que me recomendo me amigo Katie en Paris, a Tatiana un collar con unos pendientes a juego y a mi hermano todas las temporadas de su serie policiaca preferida desde niño.
_Gracias me encanta Leah de verdad_dijo Tatiana fascinada con el collar y sus pendientes. Mis sobrinos estaban tan embelesados que dijeron o mejor susurraron un gracias y echaron a correr a jugar con sus juguetes. Pero el peor fue mi hermano parecia a punto de dar saltitos y llorar, se giro tan rapido hacia la puerta que calculo mal y se golpeo la cabeza con el marco de la puerta, pero parecia que no lo habia notado ya que salio corriendo como si nada.
Ahi veces que no sabia quien era mas infantil si su hermano o sus sobrinos.


Dos horas después nos encontrábamos en casa de mi hermano tomando un café.
_Oye Leah ¿te apetece venir a la fiesta "sorpresa" de William?_dijo Tatiana.
_Sí ellos ya sabian que ibas a venir asi que me pidieron que ahora que estaban muy ocupados que  te invitara por ellos_ Sabia quien era ellos y no quería por nada del mundo ir allí.
_No creo que pueda pero dales las gracias de mi parte.
_Vamos ven lo pasaremos bien_ dijo Tatiana que parecia no haberse enterado todavia de gran aventura. Mi hermano le miró suplicándole que se quedara en silencio, y ella fruncio el ceño pero no dijo nada. Sabía que en cuanto me fuera se pondrían a hablar de ello como cotorras así que me fui.
_Hasta luego niños_dije por ultimo despidiendome de los niños que se encontraban en el jardin con los nuevos regalos, menos Carolina.
_Adios_dijeron dandole un pequeño abrazo y volviendo a sus tareas.
Dios ¿por que tenia que haber ocurrido todo?¿porque a Sam y a mí? mi vida era realmente dolorosa, mi envidia y celos corroian el alma al ver que Sam amaba que no fuera yo, también sentía dolor, verguenza y rabia por odiar a su amada que no era otra que mi prima, a la que había querido e idolatrado con locura y ahora odiaba y me daba indiferencia, los primeros años andaba como un zombi viendo a Sam por todas partes a veces soñaba con él y que estaba conmigo y después se va con ella todos mis sueños se  convertñian en pesadillas, mi último pensamiento al acostarme era Sam y el primero al levantar,e él tambien. Sam, Sam, Sam...me decía una y otra vez a mí misma. Siempre preguntándome poeque no me quería a mi después porque quería a esa idiota antes que a mi después verguenza por saber que a quien odiaba era a mi prima y después dolor, rabia, celos y verguenza mezclados en un gran coctel de dolor. Y Dios dol.ia ttanto.
Sentí como un líquido bajaba por mis mejillas, mire al cielo que se veía borrosa para saber si vovía a llover pero no era así lo que pasaba era que estaba llorando.
No lo dude uninstante me metí en el bosque me quite la ropa y me transforme corritndo para llegar a mi casa. Sentía a los lobos andando por algunos sitios de los bosques pero no los oía, ta que me había separado definitivamente de la manada.



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espero que os guste.
Britt